" ¿Se pueden inventar verbos? Quiero decirte uno: yo te cielo, así mis alas se extienden enormes para amarte sin medida. Siento que desde nuestro lugar de origen hemos estado juntos, que somos de las misma materia, de las mismas ondas, que llevamos dentro el mismo sentido. Tu ser entero, tu genio y tu humildad prodigiosas son incomparables y enriqueces la vida. Dentro de tu mundo extraordinario, lo que yo te ofrezco es solamente una verdad más que tú recibes y que acariciará siempre lo más hondo de ti mismo. Gracias por recibirlo, gracias porque vives, porque ayer me dejaste tocar tu luz más íntima y porque dijiste con tu voz y tus ojos lo que yo esperaba toda mi vida." Fragmento de una carta escrita por Frida Kahlo a Carlos Pellicer. Noviembre de 1947.
La artista Melissa S. McCracken sufre sinestesia, un fenómeno en el que los sonidos, números matemáticos, y otros conceptos abstractos evocan colores específicos. Debido a que a McCracken le resulta frustrante tratar de describir el fenómeno, decidió pintar todo lo que oía. Melissa explicaba en una entrevista: " La sinestesia, aunque no desorientadora, a veces puede dejarme en desacuerdo tratando de describir lo que puedo ver a los demás". "La pintura al óleo y los acrílicos son una manera magnífica de expresar y mostrar los hermosos colores que veo en el día a día, si se trata de escuchar el nombre de alguien, o de esa canción en la radio ". . Según la biografía de su página web podemos leer: " Hasta los 15 años, pensaba que todo el mundo veía colores constantemente. Colores en libros, colores en fórmulas matemáticas, colores en los conciertos. Pero cuando por fin le pregunté a mi hermano sobre de qué color era la letra C (amarillo canario, por cierto...
Cuento de la princesa. Autor: Jorge Bucay Fuente: http://www.youtube.com/watch?v=hTlyzGV4E9g ¿Cuando te das cuenta de que una relación se ha roto? "Había una vez una princesa que quería elegir un novio que sea digno de ella, que la ame verdaderamente. Entonces puso una condición; elegiría novio entre todos aquellos que fueran capases de estar 365 días al lado del muro del palacio donde ella vivía sin separarse ni un día de ese muro. Se presentaron unos cientos, centenares, miles de pretendiente a la corona real. Pero claro, al primer frío la mitad se fue. Cuando empezaron los calores se fue la mitad de la otra mitad. Cuando empezaron a gastarse lo cojines, a acabarse la comida la mitad de la mitad de la mitad también se fue. Finalmente cuando entro Diciembre y otra vez empezaron los fríos había quedado solamente un joven. Todos los demás se habían ido, cansados, aburridos, pensando que ningún amor valía la pena. Solamente un joven, que había adorado a ...
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